"¡Ave María Purísima! ¡Éstas son unas pompis postizas!". Así gritó la mamá cuando Regina Olvera le enseñó lo que había recogido frente a su casa, luego de que una joven del cabaret fuera golpeada por dos mujeres de la vida galante.
"Yo me las puse, jugaba con ellas, tenía como ocho años -recuerda Regina-. Al parecer eran unas nalgas hechas por un sastre, con tela de casimir y seda. En ese tiempo no había esponjas y se utilizaban cerdas como relleno".
Hace ya más de 50 años que ocurrió esto. Aunque nadie carece de glúteos, las mujeres siempre han preferido que sean redonditos y altos, para llamar la atención de los varones, por lo que el viejo invento del postizo goza de buena salud.
Panty silueta
La pantaleta tipo silueta (como es nombrada hoy por los fabricantes) está confeccionada en nylon licra con puente de algodón. El glúteo postizo es de esponja. Este relleno tiene 1.5 centímetros de grosor y embona en cada uno de los glúteos, comenzando en la parte baja de la nalga, y disminuyendo hasta llegar a la cadera. Se fabrica en tallas chica, mediana, grande y -en menor cantidad- extragrande.
Los materiales varían según los fabricantes, pero se manejan colores básicos: blanco, beige y negro. Hay quienes la diseñan con los rellenos desmontables. El proceso de costura de un accesorio de este tipo se lleva aproximadamente cinco minutos y es realizado por tres costureras.
Carlota Anaya, diseñadora de una de las marcas más conocidas, dice que una de las ventajas que proporciona esta prenda es verse y sentirse bien. María Rodríguez -supervisora de la tienda Chavitas en la ciudad de México-, informa que este accesorio "levanta los glúteos por el tipo de licra con que es fabricado".
Según Soledad Solís, jefa del departamento de damas de una tienda de autoservicio, la desventaja que tienen esta suerte de "prótesis" es que se nota fácilmente que no es real; "lo digo por experiencia", reconoce. "Una vez me puse unas y se notaban las dos esponjas. Se notan más si te pones ropa muy ajustada".
Sin embargo, las diseñadoras consideran que el mayor inconveniente de usar postizos es que quien te ve con ellos dice: "¡Guau!, ¡qué bien se ve!". Pero un día no te los pones, y ¿qué te paso?. Cuando te las quitas eres tú”. No se puede engañar a la realidad.
La pantaleta tipo silueta tiene mucho éxito entre las mujeres, asegura Rodríguez: "la compran desde personas jóvenes hasta maduras”. “También hombres homosexuales", interrumpe Paty, una vendedora que está cerca y escucha la plática.
Carlota Anaya afirma que la prenda tiene su demanda, pues "la adquiere gente de entre 20 y 30 años. Creo que lo hacen por vanidad, por atraer a los hombres, y por sentirse bien".
La psicóloga Olivia Arias Olvera señala que hay tres conceptos psicológicos que juegan un papel importante en la decisión de adquirir este producto: la autoestima, la autoimagen y el autoconcepto.
La especialista explica que algunas preguntas a estas áreas de la personalidad son: “¿Qué pienso de mí?, ¿qué características tengo?, ¿son aceptadas socialmente?, ¿las acepto yo? Si no las acepto, entonces es obvio que estoy buscando otra personalidad: me pinto el pelo, imito a las modelos que existen y entonces me compro las nalgas postizas”.
En México este producto estético incluso se exporta a Estados Unidos. Una de las fábricas consultadas cuenta con 40 costureras y es apoyada por tres industrias maquiladoras en el proceso de costura.
La competencia
La prenda que compite con el accesorio es la media estilizante, que por medio de licra da un soporte que realza los glúteos. Las medias tienen integrada una tela más gruesa, llamada powernet (fibra sintética de larga duración), que va en la parte baja donde empiezan los glúteos. Es fabricada por las marcas Pleytex, Frederick, entre otras y su precio es más elevado.
“La pantaleta con soporte reafirma el tejido de los músculos que sostienen a los glúteos, al mismo tiempo que levantan y da soporte al abdomen”, dice Carmen Guerrero de la empresa Federick de México, en un artículo de la revista El Consumidor en su número 246 de agosto de 1997.
Por otra parte, la jefa del departamento de damas de una de las tiendas que más vende estos productos, afirma que las pantaletas con soporte y las medias estilizantes son muy efectivas: "te pones una falda pegadita y se te ve la forma natural".
Pero el asunto es claro: en el artículo de la revista mencionada se advierte que "éstos son sólo accesorios para modificar temporalmente el cuerpo".
La inseguridad, la baja autoestima y la frustración son algunos de los factores de personalidad que pueden influir al comprar este producto.
La psicóloga Arias comenta: "aunque no se puede decir que estos aspectos provoquen una enfermedad mental específica, pueden llegar a desarrollar una neurosis que, mal tratada, puede desencadenar psicosis. Esto va a depender de la capacidad emocional de cada persona".
La determinación de adquirir este producto depende de la decisión individual. Finalmente, la mejor forma de tener lo que se dice "buen cuerpo" es la buena alimentación y el ejercicio, pues el buen cuerpo es el sano y fuerte.