
Los guakarrockers llegaron al Multiforo Ollin Kan, Tlalpan, este 25 de agosto para presenciar el chou más naco y pintoresco del charrocanrrol mexicano. Sentados esperaban con ansia la entrada espectacular del trío conformado por Sergio Arau, Francisco Barrios el Mastuerzo y Armando Vega Gil, mejor conocidos como Los Botellos.
-¡No saben leer! – gritó un guakarrocker cuando vio que gente del staff colocaba la lista de canciones que los Botellos interpretarían. Eufóricos por ver tocar a la banda precursora del charrocanrrol mexicano, gritaban frente a la cámara que grabó el ritual de este, que prometió No ser el último Guacarrock.
Tan esperado concierto abrió con Guarda mi corazón, seguida de Bueno, bueno probando, canción que no dice más que su título, ya que el sonido presentaba algunas fallas. Con un baile sexy Armando Perejil y Arau hicieron gritar a las chicas que poco después tuvieron su momento en el escenario, pues como es costumbre, se dio paso al Foro de denuncia de piropos guarros en la calle, A. C.
“A ver, una dama que nos diga un piropo guarro” dijo Vega Gil. Las denuncias no se hicieron esperar y pronto se oyó: “no soy pirata, no busco oro ni plata sólo el tesoro que tienes entre las patas”; o “con esa torta y una fanta hasta mi pajarito canta”, pero sin duda la mayor denuncia sonó así: “Si se juntan los mares y los ríos, por qué no juntar tus pelos con los míos”, provocando la carcajada colectiva de más de 300 seguidores.
Tons qué mi reina se coreó y seguida de De tripas cuajo y corazón, y El Guacarrock de la Malinche, varios se levantaron de su asiento para alzar la caguama al grito de “¡¡todo lo naco es chido!!”.
“¿Han visto bien un boleto del metro?”, preguntó Vega Gil. “Aquí dice claramente un viaje” y enseguida lamió el boleto. Con sus ojos en blanco y el viaje-metafísico que le dio el boleto, entonó junto con sus compas Sáca y Hevy Metro.
Actualmente la Botellita de Jerez está por cumplir 25 años de existencia y para festejar se encuentran haciendo un documental que se llamará "Plan B" (La verdadera historia de Botellita de Jerez, basada en hechos más o menos reales), dirigido por Sergio Arau, el mismo de Un día sin mexicanos.
A raíz de la relación que tuvo el grupo con la empresa Televisa por 1989, sus seguidores se decepcionaron al escuchar temas como Abuelita de Batman, una cumbia-rock que lejos de dar gracia provocó el enojo de sus fans que no los bajaban de “venidos y copiones”. Sin embargo, Forjando Patria, Desenchufado y el Último Guacarrock lograron traer la simpatía de los inconformes, que a pesar de los tropiezos han seguido la trayectoria de esta banda.
“Me acaba de informar este compa que un día como hoy, pero hace 21 años la Botellita estaba tocando en Rockotitlán” Anunció Vega Gil cuando un fan se acercó a proporcionarle el dato.

Con dedicatoria a los burócratas, el trío entonó una de sus más viejas canciones: Tlalocman Se coreaba en el recinto:“Me dicen Gutierritos los que no saben que soy Tlálocman…/Soy muy Man, requete Man, Cáspita Man, Muy, muy Man/ Man, Man, Man, soy el Tlálocman.”
Y en el rito del Chimalpopunk se vistieron con penachos y cascabeles para danzar y ofrecer sus sones al los cuatro puntos. Con solemnidad tomaron unos caracoles, pero sus débiles pulmones no dieron el ancho para emitir el sonido agudo del caracol,- “a chingá, ¿qué son chinos? –preguntó Arau al Mastuerzo y a Vega Gil. La técnica no funcionó y para poder concluir con el rito tomaron unas botellas de cerveza para imitar el sonido.

El concierto llegaba a su fin pero no podían despedirse sin antes tocar clásicos como De Fábula, El Guacarrock del Santo y Alarma. En donde algunos guacarrockers enmascarados se apoderaron del escenario. Los Maderos de San Juan fue el último son que se escuchó y los agradecimientos de Los Botellos se vieron acompañados por un cálido deseo de mejora para el cantautor blusero José Cruz quien se encuentra agravado por una terrible enfermedad llamada esclerosis múltiple.

Dos horas y media de cotorreo y buen charrockanrol dejaron satisfechos a los seguidores, que uniformados con playeras portadoras del lema “naco es chido”, hicieron una fiesta cuando Los Botellos rifaron dos muñecas inflables usadas en uno de sus videos. Prometiendo llegar vivos para el 25 aniversario y la presentación de “Plan B” se despidieron convocando a la participación de dicho documental.
