
Recitar!
Mentre preso del delirio
non so più quel che dice
e quel che faccio! 1
“Hay una obra de teatro, una ópera en la cual un payaso está muy triste porque murió su amada y entonces le dicen: ríe payaso, ríe, aunque tu corazón esté sangrando tú ríe porque tienes que continuar la función”.
Ella creé “la vida es también como un payaso” y en ocasiones hay problemas y se debe seguir adelante, afrontando la situación, con la mejor cara.
Nos dice la escultora Noemí Belmonte Hernández, de 43 años, quién además es profesora de educación primaria, madre, hija y mujer.
Eppur... e d’uopo... sforzati!
Bah, se’ tu forse un uom!
Tu se’ Pagliaccio! 2
Nacida en Fresno California, llegó a la Ciudad de México a los 10 meses para crecer al lado de su madre y cuatro hermanos. Su padre permaneció en Estados Unidos debido a su empleo.
La menor de 5 hijos nos cuenta “mi niñez fue muy linda”, llena de alegría y juegos, rodeada de amor y atención.
Sus padres todo el tiempo estuvieron al pendiente; le enseñaron la importancia de los valores y a “luchar y lograr lo que tengas con tu trabajo” y ha tratado de seguir esos consejos.
Se les transmitió “una infancia tranquila, donde siempre existió el respeto entre los hermanos, la jerarquía”.
Su madre con mucho esfuerzo “sacó a cinco personas, y cumplieron los objetivos”, todos terminaron sus estudios.
“Mi hermano mayor es licenciado en Administración de Empresas, mi hermana Ruth es secretaria bilingüe, Bety también. Job es ingeniero aeronáutico, ganó en físico matemático a nivel California, y yo soy maestra y escultora”.
De niña Noemí comenzó a mostrar su gran aptitud para las artes, jugando todo el tiempo con plastilina de colores, armando figuras para divertirse por muchas horas.
También le gustaba dibujar, sin embargo le entusiasmó más hacer muñequitos y otro tipo de objetos con volumen.
De pequeña soñaba con hacer películas, quería ser artista y lo consiguió. “Tal vez ahora no soy conocida, pero algún día lo voy a lograr, y la tenacidad te ayuda a llegar”, comentó.
Estudió 5 años en la Esmeralda, Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, del Instituto Nacional de Bellas Artes, INBA, donde fue becada y obtuvo el primer lugar por su desempeño académico.
Se inicia como pintora, cambia porque dentro de las artes del espacio “la pintura es mucho más sencilla”, y para poder ser escultora se necesita saber pintar.
Recién egresada por medio de su profesor Abel Salazar, escultor en hielo, conoce a Víctor Gutiérrez, quien tiene una gran trayectoria y reconocimiento a nivel nacional e internacional.
Le preguntó si podía ser su padrino en la primera exposición y “dijo que si”. Él complacido con su trabajo la invita a participar en su taller haciendo amplificaciones.
Sólo duró 2 meses porque “era muy pesado, es muy despectivo, muy buena gente pero muy especial” nos dijo.
Fue “muy padre porque era la única mujer ahí y aparte de eso tuve suerte y él llegó a confiar en mí”.
“El título no me hacia escultora”. Recuerda “un día me dejó una tarea, hacer una rosa”, y se pasó toda la noche realizándola.
Al siguiente día llegó emocionada con su flor, pero la respuesta fue mala. A su maestro no le agradó, “agarró y la desbarató, pero al final aprendí muchas cosas, lo hizo por mi bien”.
Con él adquirió conocimiento, muchas cosas no vistas en la escuela, a cambio de no ser reconocida en algunos casos.
Ha hecho piezas monumentales, cuando consiguió hacer una pensó “soy artista”. Ella esculpió “El cartero que está en el parque de la colonia Postal, trabajé en el Cantinflas y en la Veracruzana”.
Pero cuando se trabaja para un escultor famoso “no vas a salir tú, sale el dueño del taller” explicó.
En una ocasión, cuando se ocupaba en un Benito Juárez de tres metros, sufre un mareo y sus compañeros se empiezan a burlar, “pensaron, no va a aguantar” y si lo logró. Cargaba costales y tenía un ayudante pero ella iba por sus cosas.
También cursó la carrera de profesora, fue aprobada por unanimidad y se recibió con mención honorífica, su promedio final fue de 9.6.
Laboró durante algún tiempo en una primaria, al mismo tiempo participaba con el escultor, sin embargo tuvo la suerte de conocer a un gran personaje de la política mexicana y recibir un patrocinio.
Noemí comenta “una de las satisfacciones de estar en la escultura es que también conoces a mucha gente”.
“Colosio me ofreció oportunidades, siempre se portó muy bien conmigo”, de esa forma pudo continuar con su maestro Víctor Gutiérrez, y al mismo tiempo seguir creciendo.
Tuvo la fortuna de conocer al dueño de la Editorial Pozos, quien le ofreció incluir unas esculturas en un libro de arte.
Ella decide salirse del taller, Víctor trató de convencerla para cambiar su decisión, pero no lo logró. “Le puse mil pretextos, me ofreció el doble de sueldo”, pero ella no aceptó.
Aunque todo iba bien sufrió discriminación desde el principio por parte de los trabajadores del taller, quienes se burlaban. Sin tomar en cuenta sus comentarios siguió adelante.
Vesti la giubba e la faccia infarina. La gente paga e rider vuole qua, e se Arlecchin t’invola Colombina, ridi, Pagliaccio, e ognun applaudirà!3
Posteriormente el amor llega a su vida, la artista se casa, pero se ve obligada a abandonar su trabajo.
“Yo dejé la escultura durante 10 años” nos platicó, pero hace 2 volvió a retomar su pasión por el arte.
De ese matrimonio nacieron 3 niños, Karla de 11 años, Jorge de 9 y Jessica de 5. Así Noemí hace a un lado su carrera y se convierte en madre y esposa.
Con tristeza en su rostro nos cuenta los momentos difíciles en su vida, la falta de comprensión por parte de su pareja, “de sentir que eso es para la familia, es para la realización personal como mujer, no es nada malo” y no ser reconocida.
Así deja de tocar con sus manos la plastilina y el bronce. Su marido no entendió; la escultura es su forma de vida, y su mayor pasión.
Con voz melancólica Noemí nos platica la parte más dura, “el rompimiento de tu familia por dedicarte a la escultura”.
Lo más difícil “es escoger entre dos cosas. A veces puedes dejar muchos años algo pensando, tal vez la otro persona va a aquilatar tu trabajo y piensas, eso es suficiente”.
Al principio decide alejarse, pero retoma porque es parte de ella, “y voy a continuar haciendo lo que a mí me gusta”.
Una vez hablando con su amigo Charlie Valentino, él hizo una comparación de los artistas con Dios.
“Mira Noemí, Dios creo al ser humano, hizo muchas cosas, es creador y está solito y siempre ha estado solo. Nosotros los artistas somos creadores de algo, a otro nivel, pero somos creadores de una sonrisa, de muchas cosas y vamos a estar solos”.
Y si ha pasado en algún momento, cuando no llegan a comprender su profesión, porque “puedes ser ama de casa, profesionista, pero también debes hacer lo que a ti te agrada”.
“Yo lo dejé todo, Diosito me dio tanto tan rápido que no supe valorar cuando lo obtuve y ahora debo luchar más para poder obtener muchas cosas”.
Como madre no ha sido nada fácil, a veces sus hijos no entienden su esfuerzo. Con un nudo en la garganta nos comenta, “en muchas ocasiones les dejas dinero, pero que vean a su mamá seguir en esto contra marea”.
“No ha sido fácil convivir con una persona que les imprime el sello de eso es malo, ha sido muy complicado, el poderles transmitir un oficio y hacerles entender porque también tienen este don”.
Mientras tanto, la pequeña Jessica corre cantando con las manos llenas de pintura azul por toda la casa.
Orgullosa su mamá nos cuenta “la chiquita dibuja muy bien, es buenaza en el dibujo, yo no tenía tanta habilidad como ellos, nada más que a los dos grandes no les gusta”.
Ha vivido la desigualdad de género y comenta “la equidad no existe”, a las mujeres “nos cuesta más aunque somos mejores hechas”, “hacemos mil cosas al mismo tiempo, vamos a lavar, metemos ropa, la cocina, la comida, todo lo distribuimos”.
Pero eso no es suficiente, no importa cuanto haya hecho, siempre le ha costado más ganarse el reconocimiento de los demás.
Durante un viaje a Estados Unidos también la excluyeron por ser mexicana, mandándola a una comunidad de hispanos.
“En una galería de plano nos dijeron fuera, en otra también nos menospreciaron, pero yo dejé mi tarjeta”. Después de unos días, le llamaron para acordar una cita y ver su trabajo.
Le pusieron muchos pretextos, para empezar no vivía ahí, no sabía inglés, además “no era anglosajona”.
Aún así decidió dejar unas fotografías para ser presentadas ante un consejo, mientras tanto Noemí regresa a México desilusionada.
Después recibe una llamada de su cuñado, le dice “no me los quito de encima, cuándo vienes a exponer”. Las condiciones son buenas y le ofrecen traductor.
Y aunque tiene reconocimiento internacional, porque realizó un examen en Los Ángeles, tuvo que insistir para conseguir su aceptación en esa Asociación.
Al ingresar pensó “voy cuando quiera, ahora me toca a mí, la puerta ya está abierta, tengo que usarla”. Espera este año hacer su primera exposición en Estados Unidos.
Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto; in una smorfia il singhiozzo e il dolore...4
Actualmente trabaja en el Jardín del Arte todos los domingos de 10:00 a 14:00 horas.
Entrar no fue fácil, le hicieron un examen, “tienes gente que te dice si puedes o no, es un concurso de selección”.
En ese momento tuvo suerte, presentó sus figuras pero no en bronce “porque yo no tenía dinero en ese entonces para poder hacer la inversión y me aceptaron así de todos modos”.
Cuando llegó no le llamaban maestra, “como mujer piensan que es un pasatiempo, si es hombre es una profesión”; creyeron que era una vendedora y recibía ese trato, pero les demostró su talento y se ganó el título.
Un día llegó Carlos Lico y le preguntó si quería que le hiciera un busto, y le dijo “claro que si”. Tomó la plastilina, comenzó a moldearla y la gente se reunió a su alrededor, “entre ellos los maestros ya grandes”.
“Ahora ya me llaman maestra, me saludan, les da gusto verme y me lo gané por demostrarles que yo hago las esculturas”.
Ahí ha tenido muy buenos sabores de boca debido a sus obras, el mejor de ellos fue cuando una señora se acercó y le dijo “es que mi hijo quiere conocer a la persona que hace estas piezas”.
“Me acerqué, platiqué con él y se puso a llorar, el muchacho era minusválido. Realmente es una satisfacción muy padre que alguien pueda valorar, a veces no sabes cuánto puedes transmitirle a alguien, un sentimiento”.
Eso la ha motivado más a seguir adelante con su trabajo, pero confiesa haber sentido mucho miedo “porque después de 10 años de no tocar la plastilina es un pánico decir no voy a saber, no voy a poder, pero si puedes”.
“Diosito te pone pruebas y te dice bueno yo te di un don y a manos llenas, lo tuviste todo bien fácil y sabes que hiciste, lo votaste, ahora te va a costar muchas lágrimas, pero después viene la recompensa”.
Entre todos los obstáculos que ha vencido está el económico, no siempre puede pagar un modelo, por eso a veces ella tiene que hacer ambas cosas “así modelas y trabajas y es más barato”.
Todas sus esculturas son en bronce y tarda entre 3 y 4 meses para terminarlas, “dependiendo de la pieza es lo que te tardas”, pero muchas veces la gente no lo sabe.
Trabaja con payasos y con figuras femeninas, las primeras son la parte comercial y las segundas son para trascender.
“El desnudo es lo más difícil que hay, por eso ha perdurado Miguel Ángel, Leonardo”.
En ocasiones ha trabajado con hombres, pero con mujeres es más fácil, “uno en cierta forma se puede posar”.
Sin embargo para su exposición más próxima en Estados Unidos le piden como requisito que estén vestidas.
Ha conseguido darle movimiento a una de sus figuras, un payaso que tiene la cara de su hijo cuando era más pequeño, ese es su favorito. También ha inmortalizado la carita de sus otras dos hijas.
“Desgraciadamente nos falta un poco más de cultura, de conocer que la escultura, la pintura, el grabado son parte de la historia”.
Noemí aparte es profesora de quinto año de primaria y eso la ha traído mucha alegría a su vida, por eso se entrega completamente a sus alumnos.
“Cada vez que me paro en un salón yo lo hago pensando que voy a hacer una obra de teatro, que soy una actriz y debo mantener a mi público contento y debo tratar de jugar con ellos, es mi sistema”.
Ridi, Pagliaccio, sul taro amore infranto! Ridi del duol che t’avvelena il cor!5
Aparte de ser escultora es madre, hogareña y administra sus taxis, “tres porque 1 lo perdí, me lo acaban de robar, lo tengo en el corralón”.
En sus ratos libres “lavo mi coche, trato de estar un ratito con los niños, aunque es difícil la labor de mamá, a veces los hijos no comprenden que tiene que existir una disciplina. Si yo llego a funcionar van a resultar beneficiados”.
Disfruta el tener a su lado a sus seres queridos, porque para ella la familia es muy importante, es “la unidad, el respeto, la ayuda mutua”, “el que todos trabajen por un mismo fin”.
Nos habla un poco sobre su mamá, y con lágrimas de felicidad nos dice “es increíble, vivo con ella, la quiero mucho, siempre me ha apoyado, es mi amiga, es una persona bien linda”.
A su lado debe continuar peleando porque todavía está en el camino, y quiere enseñarle a sus hijos “que los sueños deben cumplirlos, pero se tiene que luchar. Si no luchas estás muerto y la vida es para luchar, nada más una vez vives y mi sueño es llegar”.
La meta es “vivir de la escultura, tener mi taller y que la gente que tal vez menospreció mi trabajo dijera, aún poniendo todo los obstáculos lo logró porque ese era su sueño, en ese momento me voy a dar por bien servida”.
Por el momento seguirá entregándose a los demás, ya que una de sus grandes virtudes es no ser egoísta. “Yo quiero compartir mi trabajo” y perdurar por mucho tiempo.
Continuará amando su carrera y agradeciendo a Dios “por la dicha de poder con mis manos hacer algo”, y demostrando que las mujeres pueden triunfar también en todos los aspectos de su vida.
Llenándose de dicha cada vez que termina una pieza, porque eso es lo más gratificante en la vida de esta gran artista.
No importa que tanto la discriminen, ella seguirá luchando por tratar de ser recordada como una mujer “honesta, que se dio a los demás y que nunca dejó de soñar”.
Fuentes:
http://www.lacoctelera.com/dunkelheit/post/2005/08/11/ridi-pagliaccio
http://weblog.cazucito.com/category/anime/
http://sinfonia.com.ar/letras/tanguitos/r/Linyera-Cima_RIDI,%20PAGLACCIO.htm
http://www.ciber-arte.com/escultura/index.htm
http://www.coloniadelvalle.com.mx/cultura/artecalle.htm